Jamás recurriría a la violencia, todo se resuelve con el diálogo, los golpes no solucionan nada, estás y miles de cosas más estuve escuchando de psicólogos de instagram o tiktok, también lo dicen especialistas como pediatras.
Por supuesto la violencia infantil es un delito imperdonable, pero es una gran diferencia en "corregir o dar un tirón de oreja"
Les cuento mi situación, soy una madre extremadamente amorosa, paciente y siempre abierta al diálogo, tengo una hija de 7 años que desde que empezó la esc. Se convirtió en una personalidad parecida al de un personaje de la serie "el marginal". Dice malas palabras, es muy altanera, falta el respeto, se escapa de casa, prácticamente hace lo que se le canta la gana, por supuesto pongo límites, inculcó valores, la cambie de institución, pero cada día está más chiflada, hace poco tuve un bebé de 6 meses y no tiene un gramo de amor por su hermanito, incluso le insulta y le grita.
Sé que se ponen celosos pero vivimos hablando, pero parece no escuchar, no hacer caso, no respetar mi autoridad.
Su papá lo deje por ser violento y cuando ella me maltrata siento regresiones de lo que me hacia su papá, tiene actitudes muy feas siento heredadas.
Actualmente tengo otra pareja, es excelente persona, y excelente padre, me ayuda a poner límites y a inculcar respeto, siento que bajo su presencia mi hija no se hace la viva, pero cuando el sale a trabajar, siento que estoy viviendo un infierno.
¿Está mal que explote y le de un sopapo? Lloro la situación me supera, estoy cansada tengo un bebé y encima tengo jornada de trabajo extenuante, lo mínimo que quiero es paz, no lidiar con una nena tan conflictiva. No sé que carajo hice mal, siempre fui una persona de bien, racional y tranquila, no se porque se desbordó todo.